podcast
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En medio del reacomodo geopolítico y la promesa de industrialización del Plan México, el país apuesta su futuro energético al gas importado de Estados Unidos.
Lo que se vende como transición limpia amenaza con multiplicar zonas de sacrificio y amarrar a México a una dependencia fósil por décadas. Cuando un país empieza a oler a gas, no huele a progreso: huele a una peligrosa fuga.
Ep. 1
En un pueblo donde el río ya enfermó a todos, una nueva promesa llega: más industria, más energía... más gas. Mientras Alma Delia organiza una protesta, México apuesta su crecimiento a un combustible que ni produce.Esto es una historia local que muestra un problema nacional donde la pregunta incómoda es: ¿de qué depende realmente el país?


Ep. 2
En El Salto, la gente pelea contra la contaminación que ve, pero también contra lo que respira. El gas vendido como “energía limpia” resulta ser otra cosa: invisible, tóxico y parte de un sistema que nadie termina de explicar. Mientras las protestas crecen, la duda se vuelve urgente: ¿qué encendemos cuando prendemos la luz de la industrialización?
Ep. 3
Alma Delia evita ver los resultados de sus hijos. Pero ya no es una sospecha: la contaminación está en su sangre. En la puerta del poder, una comunidad exige respuestas con pruebas en la mano... y nadie sale a recibirlas. Porque cuando el problema entra al cuerpo, ya no hay forma de ignorarlo.


Ep. 4
En Monterrey, hay días en que ni las montañas se alcanzan a ver. El gas cruza la frontera, alimenta la industria... y se queda en el aire que la gente respira. De Texas al norte de México, esta es la ruta de un modelo que promete crecimiento, pero deja otra cosa en el ambiente.
Ep. 5
Un foro fantasma, un sistema energético atado a otro país y una industria que no puede frenar. Mientras el país apuesta todo al gas importado de EE.UU., la pregunta deja de ser técnica para volverse política y filosófica: ¿qué tan sostenible es este modelo?
Las civilizaciones no caen de golpe, se caen cuando se vuelven tan complejas que son imposibles de sostener. Y todo indica que ya vamos hacia allá.
